Imaginación y articulación: la hoja de ruta del ImaginaLAB

Imaginar futuros optimistas es un reto. Y quizás solo hay otros dos retos comparables: articularnos mejor para trabajar esos enfoques esperanzadores e intentar hacerlo en un evento multiactor con teatro, poesía, evidencia científica, charlas inspiracionales y taller.

Pero como nos encantan los retos, el ImaginaLAB sucedió el pasado 16 de abril, en Infinito Delicias, con 48 personas del ecosistema de comunicación y movilización climáticas, actores, actrices y poetas.

Fue un espacio para diseccionar la realidad climática en España y articular nuevas formas de incidencia. Gracias al evento fue posible establecer diálogos entre diferentes organizaciones del ecosistema y buscar puntos comunes desde los que trabajar de forma colectiva en los próximos meses.

Contra el desencanto

La jornada comenzó con una representación en escena que nos puso en contacto con Las Ocho Españas. Tres actrices y un actor (Teresa, Sandra, Antonio, Andrea) interpretaron a la Izquierda Desencantada, el Tradicional Implicado, el Apolítico Desconectado y el Patriota Rebelde. Con sus monólogos, pusieron sobre la mesa, en diez minutos, todo lo que después los datos confirmarían.

La estrategia que defiende Bla Bla LAB parte de ahí, de reconstruir la legitimidad y la confianza a través del diálogo con las demás personas. La colectividad como antídoto contra el hartazgo. La transición ecológica no como amenaza al estilo de vida, sino como oportunidad de convivencia por el bien común..

Las flash talks del ImaginaLAB: evidencias como punto de partida

La primera parte del evento estuvo dedicada a situar el presente a través de evidencias y aprendizajes. Se inauguró con una serie de flash talks de alto impacto.

Luis Aguado, de More in Common, presentó el “Atlas de la Polarización en España”. Sus datos revelan que España es un campo fértil para la polarización ideológica, situándose por encima de democracias como Alemania, Francia o Italia en su índice de entropía. Un dato crucial de su intervención fue que, aunque el eje izquierda-derecha es la principal fuente de división percibida, el cambio climático es uno de los temas donde existe mucha menos polarización de la que se cree socialmente. No obstante, advirtió sobre el peligro de la polarización afectivo-social, señalando que un 14% de los españoles ha roto relaciones personales por motivos políticos en el último año, y que los medios de comunicación y las redes sociales digitales son vistos como los principales responsables de esta crispación.

A continuación, Mª Jesús Morel, del Observatorio de Transición Justa/Red2Red, focalizó la mirada en la juventud española. Según el estudio de percepción sobre la transición ecológica, aunque la mayoría de los jóvenes (65%) considera prioritaria la lucha climática, se observa una disminución en el nivel de certeza sobre la ocurrencia del fenómeno en comparación con años anteriores. El perfil predominante entre jóvenes es el de ”comprometidos” (45,7%), personas que creen en el problema, pero cuya preocupación e intención de asumir costes personales está decayendo. Morel destacó que la juventud reclama una transición que sea, ante todo, justa y viable para su realidad, mostrando una alta aceptación hacia la energía solar y una apuesta decidida por la participación ciudadana en el proceso.

Complementando esta visión, Laura Barrera Jerez, de nuestro equipo, presentó una radiografía de los perfiles involucionistas en España bajo el título “Desencanto climático”, a partir de la investigación realizada por la Universidad Carlos III de Madrid con apoyo de la European Climate Foundation. El análisis identificó que el desencanto no es un proceso lineal, está presente en todos los segmentos de Las Ocho Españas y la mayoría de las personas que lo experimentan sienten emociones intensas de hartazgo y frustración frente al discurso climático. Por lo tanto, no se trata de combatir el negacionismo, sino de reconstruir la legitimidad y la confianza, desactivando la percepción de que la transición es una amenaza al estilo de vida y separando el clima de la polarización cultural.

Desde una perspectiva sistémica, Chus González, de La Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo, presentó el Índice de Coherencia (INDICO), una herramienta diseñada para medir el avance de las sociedades desde una mirada equitativa, ecologista y feminista. Los resultados desmontan muchos mitos: ningún país del mundo está actuando con total coherencia cuando se cruzan los indicadores de bienestar y derechos, con los de presiones planetarias. Países tradicionalmente vistos como modelos pierden esa condición al contabilizar su huella ecológica, lo que subraya la urgencia de explorar nuevos paradigmas de desarrollo que no pongan en peligro la vida en el planeta.

Cerrando este bloque de evidencias, Óscar Iglesias Fernández, del CIS, analizó las percepciones generales de la sociedad española. Su intervención destacó que vivimos en una sociedad estructurada por pantallas, con una media de 7 horas diarias online, donde las redes sociales digitales absorben el tiempo y las opiniones políticas de la ciudadanía. Aunque la preocupación climática sigue siendo mayoritaria (71%), ha perdido 9,5 puntos de intensidad desde 2022. Iglesias subrayó una contradicción fundamental: existe un consenso masivo para exigir medidas a grandes contaminadores o fabricantes (más del 80-90%), pero el apoyo se rompe cuando la transición exige un sacrificio directo al ciudadano, como el pago de precios más altos o la subida de impuestos ambientales, donde el rechazo supera claramente al apoyo.

Epic Wins: Casos de transformación e impactos en el ImaginaLAB

Tras este diagnóstico del presente, el evento pasó a la sección “Epic wins: casos de transformación”.

Saya Saulière, de Komons, expuso la “Oleada por la regeneración”, una iniciativa nacida de la serie documental Hope! que ha logrado movilizar a más de 3.700 personas a través de comunidades de WhatsApp en España. Este proyecto busca transformar la “chispa” inicial de esperanza en ecosistemas territoriales de acción y presión, organizando video fórums y acciones de renaturalización a nivel local.

Por su parte, Nerea Ramírez Piris, de Greenpeace, presentó el caso “Altri, Non”, una campaña de defensa del territorio que utiliza la confluencia y los lenguajes comunes para movilizar a la ciudadanía en favor de un territorio vivible y deseable frente a proyectos industriales extractivos. Ambas ponencias nos permitieron acercarnos a la posibilidad de crear narrativas que, desde la esperanza, movilicen desde lo colectivo.

El bloque concluyó con la intervención de Josep Lobera, de la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia, quien abordó la innovación en el asesoramiento científico al Gobierno para tender puentes entre la evidencia y la decisión política. Destacó la necesidad de conectar el conocimiento con las iniciativas y propuestas climáticas y expuso el mecanismo por el que el Gobierno trata de optimizar sus esfuerzos.

Taller para imaginar y crear la hasta de ruta articulada hasta 2028

La segunda parte de la jornada, “Proyectar futuros y activar articulación”, se centró en la práctica colectiva.

Realizamos un ejercicio de imaginación prospectiva por sectores, seguido de un espacio de articulación para la incidencia en los “intersticios” del sistema. Cinco grupos  (territorio, energía, biodiversidad, educación, justicia social) compartieron proyectos y metas actuales de sus organizaciones para buscar así puntos comunes y la posibilidad de conectar, con el foco siempre en que el trabajo articulado. Se presentaron diferentes propuestas en relación a sus objetivos y prioridades, para desarrollar en el próximo año y medio. Alinear acciones para trabajar por un futuro común.

Estrenamos HEXO: Human Engagement & Experience Analytics, para medir el capital social del evento

HEXO (Human Engagement & Experience Analytics) es una herramienta en versión beta, desarrollada por Hexagonal para hacer visible el capital social que se genera en nuestros eventos, pero que normalmente se pierde en tarjetas de visita olvidadas y correos que nunca se mandan.

Su funcionamiento es simple: cada asistente recibió al llegar un código QR personal. Durante la jornada, cuando encontraba a alguien que le interesaba “hexonear” (mantener en contacto), escaneaba su código, accedía a su perfil y registraba qué tipo de conexión quería activar (inspiración, colaboración, seguimiento…). Hexo también permite crear una privada para recordar de qué hablaron ambas personas. Al terminar el evento, enviamos un correo con el mapa de sus contactos de cada asistente.

Los datos del estreno: 133 interacciones registradas entre los 48 asistentes. Un 45% de participación activa en la plataforma. Las conexiones más frecuentes fueron de dos tipos: inspiración y colaboración, lo que nos confirmó que los principales objetivos del ImaginaLAB se cumplieron.

Y precisamente HEXO nos ayuda a que lo que pasó en el evento, no se quede solo en el evento.

ImaginaLAB fue poesía: «Sólo había que unir los puntos, dibujar un bosque»

Finalmente, el evento culminó con una propuesta muy poco convencional. Aurora Gargu y Pablo Urizal habían estado presentes durante toda la jornada, como relatores poéticos. Estuvieron escuchando ponencias, observando conversaciones, tomando notas… Y con todo eso, decodificaron emociones y escribieron poemas para cada una de las entidades participantes.

Al cierre, cada organización recibió su propio poema. Un texto escrito a máquina de escribir, al calor de todo lo que sucedió allí, firmado por Aurora o por Pablo. Cada poema partió de la misión de cada entidad para trazar una línea hacia lo que podría ser. Una forma de decir: estuvimos aquí, esto es lo que trajisteis, esto es lo que podéis construir.

Fue el momento más inesperado del día. Y probablemente el que más se va a recordar.

En definitiva, la gran lección de ImaginaLAB es que el desencanto climático se combate con presencia y conversación. Es necesario compartir recursos y herramientas de análisis crítico, y entender que la transición socioecológica solo avanzará si se percibe como una oportunidad equilibrada y colectiva. El éxito de la acción climática no dependerá de la suma de sacrificios individuales, sino de nuestra capacidad para crear desde la colectividad un futuro deseable, donde hablar con quien piensa distinto y trabajar por un territorio vivible sea la base de un nuevo contrato social.

ImaginaLAB es solo un punto de partida: el viaje empieza ahora

El movimiento climático lleva demasiado tiempo compitiendo en el terreno de la información y perdiendo terreno en los imaginarios colectivos. Pero no tenemos déficit de datos, tenemos déficit de mundos habitables que ofrecer.

¿Y si el problema no es tanto la (sobre/des) información, sino que las personas no pueden imaginar con esperanza?

El ImaginaLAB fue un intento de responder a esa pregunta desde otro lugar: desde la posibilidad, el deseo, el Derecho al Futuro. Eso fue lo que pasó el 16 de abril en el Infinito Delicias (Madrid). Y ahora queda mucho trabajo, pero ya hay una hoja de ruta.

En el próximo año y medio, Bla Bla LAB trabajará para crear metanarrativas sobre temas específicos y en colaboración con actores del ecosistema: profesionales de la comunicación, a sindicatos, a ONGs, a Ayuntamientos, a Partidos Políticos… Con el imaginaLAB inauguramos una nueva etapa para Bla Bla LAB y estamos abiertas a colaborar, cocrear, articular…

¿Tu organización quiere ser parte? Escríbenos. El ImaginaLAB ha sido solo el inicio del viaje.

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