Microteatro y narrativas: “Por Nuestro Futuro”

Del 4 al 28 de junio, Microteatro Madrid acoge el ciclo: “Por nuestro futuro”, organizado junto a Blablalab, con la colaboración de Fundaciones por el Clima.

Ocho microobras sobre cambio climático, vida cotidiana y futuros deseables, inspiradas en nuestros segmentos. Humor, entretenimiento y reflexión en salas de menos de 15 metros cuadrados, durante puestas en escena de 15 minutos. Las entradas ya están a la venta en el sitio web de Microteatro.

Las obras se representarán en dos franjas horarias: cuatro en horario de tarde (jueves y viernes desde las 19:30 horas, y sábados y domingos desde las 19:00 horas) y otras cuatro en horario nocturno, a partir de las 22:00 horas. Como es habitual en la programación de la sala, las piezas se exhiben en sesión continua, lo que permite al público diseñar su propio recorrido y disfrutar de la experiencia de forma flexible.

Las obras

Raíces

¿Es posible alcanzar el progreso sin sacrificar nuestras raíces y el vínculo con la tierra? ¿Representa la urbanización masiva el “principio del fin” de nuestra armonía con la naturaleza? ¿Podemos construir un futuro en común en la dicotomía de lo urbano y lo rural?

En una estancia vacía, una columna sostiene más que el techo: sostiene el peso de las raíces que Ana se niega a soltar y el “progreso” que Javi ansía alcanzar. Una planta comienza a crecer en medio del hormigón, mientras las voces del pasado advierten que abandonar la tierra es el principio del fin.

La obra presenta un conflicto entre la nostalgia por la tierra y el deseo de progreso industrial. Ana se aferra a una planta que crece en su nuevo piso como un vínculo con sus raíces, mientras Javi defiende la urbanización como la única forma de avanzar

Ana encarna al segmento Tradicional Implicado, con su profundo sentimiento de arraigo y benevolencia hacia lo que nace de la tierra. Javi, por el contrario, refleja la ambición del Moderado Optimista, quien ve en la ciudad la única forma de prosperar económicamente.

Critica el concepto tradicional de “progreso” (fábricas, humo e industrialización) calificándolo no como un avance, sino como el “principio del fin”. Propone que la solución real es vivir en armonía con la naturaleza en lugar de a costa de ella.

La última Esperanza

¿Es suficiente con cambiar nuestros hábitos individuales (como reciclar o usar vidrio) para salvar el futuro? ¿Cómo podemos restaurar el “pacto intergeneracional” cuando el miedo al mañana paraliza a los padres del presente? ¿Es la conversación climática la herramienta más poderosa que nos queda?¿Es el individualismo el gran motor del cambio climático?

Madrid, 2035. Una pareja, un bebé a punto de nacer y un piso lleno de polvo. Mientras marcan con tiza el futuro en el suelo, una presencia inesperada del mañana irrumpe para advertirles que no basta con reciclar en casa: la última esperanza es colectiva.

Macarena y Felipe muestran la angustia de la Izquierda Desencantada, sintiendo que el “pacto intergeneracional” se ha roto y temiendo por el futuro de sus hijos en un mundo hostil. El personaje de Félix, que viene del futuro, apela al valor de la participación del Progresista Acomodado, instándoles a ser el motor del cambio sistémico.

La obra subraya que los cambios de hábitos individuales (reciclar, usar vidrio, apagar luces) son necesarios pero insuficientes. El mensaje central es la necesidad de un esfuerzo colectivo y cooperativo; hablar del problema y “contagiar” la acción es la última esperanza para evitar un futuro donde el aire se venda por suscripción.

Sofía y Malena

¿Hasta qué punto el estrés de la vida moderna y la precariedad económica nos ciegan ante el despilfarro energético diario? ¿Son los pequeños detalles domésticos una forma real de resistencia ciudadana contra el colapso? ¿Podemos transformar la convivencia forzada en un esfuerzo colectivo por la sostenibilidad?

En una microcasa donde las paredes son de papel, dos mujeres comparten más que el espacio: comparten secretos de supervivencia. Malena vive en las sombras, apagando las luces que Sofía olvida, demostrando que en los pequeños detalles se esconde la resistencia contra el colapso.

Malena representa al Progresista Crítico, con su alta conciencia ambiental y su capacidad de sacrificio individual por el bien común. Sofía, estresada y centrada en sus facturas, refleja al Libertario Descontento, quien está preocupado por la economía y el desempleo, pero necesita ver resultados prácticos para implicarse en la causa climática.

Se enfoca en la sostenibilidad doméstica. Malena representa la conciencia ambiental en los pequeños detalles: apagar luces, cerrar grifos, desenchufar aparatos y usar plantas para purificar el aire. Plantea que el estrés de la vida moderna nos hace perder la conciencia sobre el impacto de nuestro consumo diario.

El hombre Planta

¿Estamos delegando nuestra salud y responsabilidad en algoritmos e inteligencias artificiales a cambio de comodidad? ¿Es el progreso incompatible con la sostenibilidad?¿Cómo podemos convencer a las nuevas generaciones de la belleza de volver a lo originario frente al marketing del consumo ilimitado? ¿Es la tecnología un puente para revertir los puntos de no retorno o una barrera que nos separa de nuestras raíces?

Un oasis verde en medio de una colonia tecnológica fría y aséptica. Félix, el “hombre planta”, habla con sus raíces mientras un enviado de la inteligencia artificial intenta comprender por qué alguien elegiría la tierra por encima de la comodidad del algoritmo. Félix ha convertido su hogar en un ecosistema autosuficiente que imita a un bosque, enfrentándose a Auronis, un habitante de las “colonias tecnológicas” controladas por IA. 

Félix es el máximo exponente del Tradicional Implicado, cuya identidad y salud están intrínsecamente ligadas a su entorno local y natural. Auronis, el técnico, representa el Apolítico Desconectado, alguien que vive en la ambigüedad tecnológica y ha perdido el apego territorial, pero que puede ser reconectado a través de la experiencia sensorial.

Aborda la teoría del Tipping Point (punto de no retorno) y cómo la humanidad ya ha cruzado varios umbrales críticos de autorregulación planetaria. Propone que la tecnología solo es útil si sirve para revertir estos puntos críticos, enviando soluciones al pasado para limpiar océanos y repoblar ecosistemas.

Negocio Divino

¿Es la lucha climática un capricho de élites o la inversión más urgente para la supervivencia mundial? ¿Cómo podemos usar la competitividad y el deseo de ganar para movilizar a los sectores más escépticos hacia la sostenibilidad?
¿Es la segmentación de la audiencia la única forma de romper la polarización y encontrar un lenguaje común?

Un arquitecto que viaja entre dimensiones y un CEO que resulta ser Ares, el Dios de la Guerra. En una partida de ajedrez donde se apuesta el destino del mundo, Álvaro debe demostrar que una ciudad sostenible no es un capricho, sino la única estrategia para ganar la guerra contra el tiempo.

Álvaro actúa con el optimismo y la cultura del esfuerzo del Moderado Optimista, creyendo que la tecnología y la inversión privada pueden salvar el planeta. Ares, como “protector” escéptico, resuena con el Patriota Rebelde, quien desconfía de los “discursos hegemónicos” y las élites, pero posee un fuerte sentido de seguridad y protección hacia los suyos. 

Utiliza la segmentación de Las Ocho Españas como una herramienta estratégica del guion. Álvaro argumenta que, ante la polarización actual, no se puede enviar un mensaje común; se deben conocer los miedos y creencias de cada perfil social para movilizarlos hacia un lugar común y salvar el planeta.

Otro error divino

¿Estamos utilizando la Inteligencia Artificial como una excusa para no tomar decisiones humanas difíciles? ¿Es el miedo y la culpa climática una fuerza que moviliza o una que bloquea y paraliza a la sociedad? ¿Entendemos que el futuro no es un milagro que debe bajar del cielo, sino una consecuencia directa de nuestras acciones hoy?

El despacho de Dios es un caos de alertas climáticas y actualizaciones fallidas. El Diablo regresa del futuro con una advertencia: si la humanidad no toma las riendas y deja de delegar en la Inteligencia Artificial, el “modo definitivo” borrará tanto el cielo como el infierno. Dios y el Diablo discuten en una oficina celestial desbordada por alertas de catástrofes climáticas como deshielos y sequías extremas

La obra critica la desafección política transversal, especialmente presente en la Izquierda Desencantada y el Apolítico Desconectado, quienes sienten que la ciudadanía ya no tiene agencia en un sistema que no les representa.

Satiriza la desidia humana y la delegación de responsabilidades en la tecnología o la Inteligencia Artificial. La obra concluye que el futuro no es un milagro sino una consecuencia de las decisiones humanas; advierte que el miedo y la culpa no mueven a actuar, sino que paralizan, y que la verdadera acción reside en la voluntad de las personas.

Tierra en terapia

¿Por qué nos angustia más la caída de las redes sociales o la batería del móvil que el colapso de un glaciar? ¿Hemos perdido el vínculo con la Tierra? ¿Estamos dispuestos a pasar de los discursos y las “canciones” a los hechos y la incomodidad de la acción real?

La Tierra está agotada y ha decidido pedir una cita urgente. Con “fiebre alta” (calentamiento global), “ataques de llanto continentales” (inundaciones) y “temblores” (terremotos), le confiesa a su psicóloga que su relación con los humanos es tóxica y que, si no hay un cambio de conducta inmediato, el próximo temblor no será una metáfora.

La Psicóloga comienza con la neutralidad y el orden del Progresista Acomodado, pero termina rompiendo su rol para sumarse a la acción. La Tierra interpela directamente al Patriota Rebelde y al Libertario Descontento, recordándoles que no hay “mañana” ni “patria” posible si el presente se sigue rompiendo.

Personifica la crisis para denunciar una “relación tóxica” entre los humanos y el planeta. Critica que la sociedad se preocupe más por la batería del móvil que por el colapso de un glaciar. El mensaje final interpela al público a dejar los discursos y canciones por hechos y acciones en el presente.

La Votación

¿Puede la escucha sincera y el cariño conciliar visiones del mundo que parecen irreconciliables? ¿Es posible enfrentarse al cambio climático desde una comunidad de vecinos sin superar primero los sesgos ideológicos? ¿Cómo podemos transformar una derrama económica en una inversión compartida por la salud y el futuro de los que vendrán?

Una reunión de vecinos, una urna y un proyecto estrella: forrar el edificio de paneles solares. Greta, la activista ferviente, y Emiliano, el vecino veterano y escéptico, se enfrentan en un duelo de tópicos y canciones donde lo que realmente se vota es la capacidad de escucharse.

Greta es el arquetipo del Progresista Crítico, impulsada por valores de tolerancia y sostenibilidad. Emiliano es una mezcla de Patriota Rebelde (reivindicando lo tradicional) y Apolítico Desconectado (cansado de la “turra” política), pero que puede ceder si se apela a su sentido de comunidad.

Explora la polarización social y cómo los sesgos impiden llegar a acuerdos prácticos. Emiliano ve el ecologismo como una “moda” o una carga económica, mientras Greta lo ve como una “inversión en salud”. Al final, la obra muestra que la empatía y la escucha permiten ceder en fanatismos para dar un primer paso pequeño pero real hacia la transición energética.

Conversatorio gamificado de narrativas culturales para la movilización

El 11 de junio, a las 18:00 hs, en el bar de Microteatro Madrid, estrenaremos TermoCLIMA: el primer juego de cartas de Bla Bla LAB. Una alegoría a la  termoclina oceánica, porque no todas las narrativas tienen el mismo peso: algunas hunden, desencantan, paralizan. Y otras cuentan futuros posibles y nos movilizan para conseguirlos. Necesitamos más de las segundas y vamos a conversar sobre ellas jugando cartas.

Ese día nos sentaremos alrededor del tablero junto a actores, actrices, el equipo de dirección del ciclo Por Nuestro Futuro, artistas invitadas de diferentes manifestaciones y todas las personas que quieran acompañarnos. Contaremos experiencias, aprendizajes y propuestas de narrativas más esperanzadoras, realistas y capaces de movilizar a quienes todavía no se han sumado.

El conversatorio dará paso directo a las obras de esa tarde, como parte del ciclo Por Nuestro Futuro.

¿Quieres participar en el evento??? Reserva tu entrada para las obras de la tarde del 11 de junio con el código de descuento NUESTROFUTURO y automáticamente también quedará reservada tu plaza para el conversatorio gamificado (solo tenemos 30 plazas)

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